IVI logra un embarazo en una mujer con fallo ovárico prematuro

IVI logra un embarazo en una mujer con fallo ovárico prematuro

La técnica ASCOT muestra los beneficios de movilizar las células madre de la médula ósea y que sin necesidad de inyectarlas directamente al ovario lleguen ellas mismas a través de la circulación, un proceso mucho menos invasivo y que alcanza también ahora resultados esperanzadores en mujeres menores de 40 años con el peor escenario reproductivo a nivel ovárico.

En el marco del 36º Congreso de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE)

  • Otro gran hallazgo evidencia cómo con esta técnica promueve el desarrollo de los folículos e incluso algunas pacientes han recuperado la menstruación, disminuyendo por ende la sintomatología menopáusica.
  • Se calcula que 1 de cada 100 mujeres de menos de 40 años padece fallo ovárico prematuro.

(6/Jul/2020 – web) Panamá.- En el marco de un estudio presentado en la última edición del 36º Congreso de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE) y llevado a cabo en colaboración con el hospital La Fe de Valencia, IVI presenta importantes avances que han conseguido embarazos en pacientes que padecían de fallo ovárico prematuro.

El fallo o insuficiencia ovárica prematura ocurre cuando los ovarios dejan gradualmente de cumplir su función en mujeres jóvenes. Es decir, poco a poco van produciendo menos estrógenos (la hormona sexual femenina) y un número menor de óvulos y de peor calidad. Se considera fallo ovárico prematuro cuando la mujer deja de menstruar antes de los 40 años (menopausia precoz y una de sus principales repercusiones de la insuficiencia ovárica temprana es la dificultad o incapacidad de conseguir una gestación de forma natural.

Esta es precisamente una de las líneas de la investigación pionera, liderada por las doctoras Sonia Herraiz, investigadora de la Fundación IVI-IIS la Fe y Nuria Pellicer, ginecóloga del Hospital la Fe de Valencia, que abre una esperanza para todas las mujeres que de otro modo no tenían alternativas para gestar con sus propios óvulos.

El estudio denominado “Bone marrow derived stem cells restore ovarian function and fertility in premature ovarian insufficiency women. Interim report of a randomized trial: mobilization versus ovarian injection, fue desarrollado por ambas especialistas, procurando el análisis de dos brazos importantes : uno limitado a la técnica ASCOT, es decir, la infusión de células madre en la arteria ovárica y en segundo lugar, una opción menos invasiva consistente en movilizar igualmente las células, dejando que lleguen por sí mismas al ovario desde el torrente sanguíneo para comprobar si tienen los mismos efectos que cuando las recoges y las inyectas semanas con el fin de obtener ovocitos.

Hasta ahora, los estudios anteriores se han limitado a introducir las células madre directamente en el ovario, pero recientemente resultados preliminares obtenidos en este estudio sugieren que puede que no sea necesario introducir en el ovario las células madre, sino que las células y los factores que estas han segregado son capaces de llegar a través del sistema circulatorio mediante un proceso mucho menos invasivo y más sencillo de aplicar en cualquier centro.

“Con esto buscamos desarrollar una técnica lo menos invasiva posible y estandarizarla para poder implementarla en todas nuestras clínicas y ofrecer a cualquier mujer que desee ser madre la posibilidad de conseguirlo, aun cuando sus circunstancias reproductivas sean desfavorables o clínicamente inviables sin intervención de la ciencia, como es el caso”, destaca la Dra. Pellicer.

Para la Dra. Pellicer es “Es aquí donde radica el segundo avance importante de nuestro trabajo, y es que hemos constatado que la técnica de la movilización es capaz de conseguir que esos ovarios funcionen de nuevo y tengan folículos, por lo que hemos podido demostrar que ambos brazos consiguen promover el desarrollo de los folículos, e incluso algunas pacientes han recuperado la menstruación, disminuyendo por ende la sintomatología menopáusica. Sin embargo, hemos de ser cautos, pues se trata de los resultados preliminares de un estudio que aún está en fase de desarrollo.  De momento se han obtenido embriones en 2 de las 10 pacientes incluidas y un embarazo de 37 semanas en el brazo ASCOT, en pacientes con unas posibilidades casi nulas con los procedimientos clásicos de fecundación in vitro”.

En esto coincide la Dra. Herraiz, también precursora del estudio, quien detalla que esta técnica busca permitir que los folículos – que como el ovario está dañado- ni siquiera se activan o si se activan, se acaban degenerando en los primeros pasos de crecimiento, puedan llegar al estado de óvulo maduro, ya que regeneramos el entorno o microambiente en el que van a crecer y desarrollarse. Todo este proceso se lleva a cabo dentro del ovario.

“Una línea muy alentadora de investigación en la que seguiremos trabajando con un único objetivo: mejorar las técnicas y los tratamientos de reproducción asistida con el fin de obtener los mejores resultados en el mayor grupo poblacional, por muy difícil que parezca el pronóstico reproductivo”, concluye la Dra. Herraiz.

A través del estudio se ha permitido ampliar la población de estudio, antes limitada a mujeres de baja respuesta ovárica, ofreciendo así una posibilidad a este grupo de mujeres menores de 40 años con fallo ovárico prematuro que hasta ahora no tenían opción de gestar con sus propios óvulos.

TÉCNICA ASCOT: AVANCE PIONERO

A día de hoy, ya son 3 los bebés logrados y 6 embarazos gracias a la técnica ASCOT de rejuvenecimiento ovárico, de la que IVI es pionero a nivel mundial. Se trata del trasplante de células madre de la médula ósea en la arteria ovárica (BMDSC, por las siglas en inglés de Bone Marrow-Derived Stem Cells), consiguiendo que el ovario, órgano responsable de la ovulación, revierta parcialmente su proceso de envejecimiento y active los folículos durmientes, que de otra manera permanecerían en el ovario sin desarrollarse

Esta técnica ha mejorado los biomarcadores de la función ovárica en el 81% de las pacientes y ya supone una realidad para estas mujeres, tanto bajas respondedoras como con fallo ovárico precoz.

Tras su primera fase en modelo animal para comprobar la efectividad de la técnica con células madre, este estudio pasó a su segunda fase en pacientes bajas respondedoras. Fueron un total de 20 las pacientes a las que se les movilizaron sus células madre, se extrajeron en sangre periférica y se implantaron de nuevo en el ovario con el fin de revertir el proceso de envejecimiento y activar así los folículos durmientes. Como resultado, incluso se han producido embarazos espontáneos en mujeres con baja reserva ovárica tras someterse a un trasplante de médula ósea.

Visto el éxito de esta fase, se pasó a un tercer estadio que consistió en reclutar a mujeres menores de 38 años, esta vez con fallo ovárico precoz (una situación con peor pronóstico reproductivo que el que presentan las bajas respondedoras). Aquí nacieron las dos vertientes de implementación antes comentadas.

DEL REJUVENECIMIENTO AL RESCATE OVÁRICO

Aunque es popularmente conocido como “rejuvenecimiento ovárico”, lo cierto es que este procedimiento consiste en rescatar folículos que estaban en ese ovario, por lo que lo más adecuado sería hablar de “rescate ovárico”.

Esta técnica no rejuvenece, sino que recupera los folículos dormidos. Las células madre activan este nicho ovárico para poder rescatar los folículos que ya hay, y que crezcan y lleguen a madurar para disponer finalmente de óvulos maduros para las pacientes.

Sobre IVI – RMANJ

IVI nació en 1990 como la primera institución médica en España especializada íntegramente en Reproducción Humana. Desde entonces ha ayudado a nacer a más de 2000 000 niños, gracias a la aplicación de las últimas tecnologías en Reproducción Asistida. A principios de 2017, IVI se fusionó con RMANJ, convirtiéndose en el mayor grupo de Reproducción Asistida del mundo. Actualmente cuenta con más de 65 clínicas en 9 países y es líder en Medicina Reproductiva. https://ivi.com.pa/  – http://www.rmanj.com/

Vía Prizma Soluciones/Foto: Dra. Sonia Herraiz – Dra. Nuria Pellicer

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