Cambio Cultural, primer paso para un Sistema de Gestión Antisoborno

Cambio Cultural, primer paso para un Sistema de Gestión Antisoborno

Pequeñas, medianas y grandes empresas se han visto involucradas en temas de investigación por fraudes, por lo que es necesario que las compañías se comprometan a tener cero tolerancias al Soborno y desplieguen sus esfuerzos en demostrar la transparencia y promover la confianza y la cultura Antisoborno.

(28/Nov/2019 – web) Mexico.- La cultura de la ética y la integridad debe implementarse a empresas y a sus empleados, reconociendo lo que es correcto de acuerdo con la equidad, honestidad, el respeto por las personas y el medio ambiente. Actualmente existe una necesidad de las organizaciones por implementar sistemas de gestión antisoborno, debido a un panorama donde los casos de corrupción han ido en incremento. Pequeñas, medianas y grandes empresas se han visto involucradas en temas de investigación por fraudes, por lo que es necesario que las compañías se comprometan a tener cero tolerancias al Soborno y desplieguen sus esfuerzos en demostrar la transparencia y promover la confianza y la cultura Antisoborno.

Las normas y leyes internacionales son el punto de partida para que toda compañía inicie su proceso de mejora, sin embargo, es fundamental saber que la implementación de un sistema de gestión implica más que su sola aplicación, es decir, toda mejora requiere de un proceso evolutivo, en este caso, se refiere a un cambio cultural en la organización para que todas las personas involucradas mantengan la ética empresarial a costa de cualquier intento u oportunidad de soborno. Ésta debe fomentar la conducta ética y un compromiso con el cumplimiento de la ley.

Los empleados necesitan tener un compromiso personal para hacer las cosas de la manera correcta y recibir el conocimiento y el apoyo para comportarse correctamente.  Esto incluye ser capaz de reconocer qué es un comportamiento inapropiado, saber qué hacer, cuándo buscar consejo y tener las habilidades para lidiar con el problema.

“Algo que debemos tomar en cuenta es que la empresa debe tener un cambio cultural basado en la capacitación y concientización. De nada sirve tener políticas y procedimientos bien estructurados en el papel, cuando en la realidad no se ha concientizado al personal frente al soborno. Si no se establecen los roles y responsabilidades, los programas de capacitación y concientización para la implementación del Sistema de Gestión Antisoborno no van a funcionar, por lo que es importante que en cadena se vayan dando las pautas para que la empresa se adhiera a las buenas prácticas establecidas en el estándar ISO 37001, a las políticas instauradas y a los lineamientos del código de ética, además del régimen sancionatorio pactado por la organización”, comentó Gina Sanmiguel, Consultor Senior en Pink Elephant.

Como se mencionó anteriormente es indispensable establecer roles y responsabilidades para la efectiva ejecución del Sistema de Gestión Antisoborno, ya que esto ayuda a que cada una de las personas que actúan en nombre de la organización, conozcan qué debe hacer y cómo debe actuar frente a situaciones de soborno. Las responsabilidades van desde la asignación de recursos para el Sistema de Gestión, hasta la responsabilidad de denunciar cualquier acto de soborno, es por ello que no se deben pasar por alto los procesos de capacitación y la asignación de los recursos necesarios para la mitigación de los riesgos, que deben incluir la creación de canales de denuncias anónimos y la creación de la figura de función de cumplimiento, que es la persona o comité independiente designado para velar por el correcto desarrollo del SGAS.

En las organizaciones debe existir personal encargado del desarrollo y la implementación de una cultura de integridad, con el fin de inculcar los valores, el código de conducta y garantizar los recursos adecuados, por ejemplo los recursos humanos, que deben contribuir a este proceso, asesorando sobre la asignación clara de responsabilidades, la contratación de las personas adecuadas y evaluando el desempeño de los empleados.

La motivación es un factor indispensable en el cambio cultural organizacional frente al soborno, por lo que se deben tener políticas para evitar las represalias y las sanciones flexibles en caso de presentarse algún hecho de soborno, si no hay un tratamiento efectivo en estos dos casos el éxito del SGAS se vería afectado. Si se presenta algún caso de represalia como despido, suspensiones o cambios arbitrarios el personal no confiará en el Sistema y terminará por no denunciar o si se presenta flexibilidad en los castigos muy seguramente se dejará abierta la puerta a que se repliquen acciones de soborno por falta de castigos severos que intimiden.

Las empresas deben adoptar un enfoque sistemático para evaluar la cultura corporativa, identificar indicadores, monitorear el desempeño e informar sobre el progreso. Para esto pueden recurrir a diversas técnicas de investigación de actitudes, por ejemplo, encuestas y entrevistas al personal o a terceros

“Tener un sistema de gestión antisoborno es una carta de presentación, donde la organización demuestra ese compromiso social a ser transparente, con el fin de brindar tranquilidad a socios y empleados de que todas las operaciones se hacen con total fiabilidad, además de exhibir que todos los factores que rodean a la corporación están integrados a una buena práctica antisoborno”. Concluyó Gina Sanmiguel, Consultor Senior en Pink Elephant.

Vía Comunimix

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