Voluntad Anticipada: Dignidad y autonomía al final de la vida

Voluntad Anticipada: Dignidad y autonomía al final de la vida
Voluntad Anticipada: Dignidad y autonomía al final de la vidaMi Legado

En la Ciudad de México, más de 10 mil personas han ejercido este derecho entre 2019 y 2023, un avance significativo que debe extenderse a todo el país.

Un acto de amor y respeto: La Voluntad Anticipada en México

(9/Dic/2024 – web Panama24Horas) por Doña Mayra González Moreno, directora y fundadora de Mi Legado – México.- En el Día de los Derechos Humanos, la reflexión sobre nuestras libertades y garantías fundamentales toma un nuevo significado al abordar un tema esencial: el derecho a la autonomía y dignidad en el final de la vida. Este principio se concreta en la Ley de Voluntad Anticipada (LVA), una herramienta legal que, desde su implementación en 2008 en la Ciudad de México, ha permitido a miles de personas decidir cómo quieren ser tratadas en situaciones terminales, asegurando respeto y cuidado hasta el último instante.

Un acto de amor y responsabilidad

Hablar del final de la vida es un desafío emocional y cultural, pero también es un acto de valentía. La Voluntad Anticipada permite a las personas planificar los tratamientos y cuidados paliativos que desean recibir en caso de enfrentar una enfermedad terminal. Este derecho, que regula la ortotanasia, prioriza la dignidad y calidad de vida al rechazar medidas invasivas o desproporcionadas para prolongar artificialmente la vida. Sin embargo, según investigaciones de la Universidad Autónoma del Estado de México y encuestas de la UVM, un alto porcentaje de la población desconoce este derecho.

Los resultados revelan que:

● El 95.3% de los encuestados ignora qué es la voluntad anticipada.

● El 98.8% desconoce la existencia de la legislación que la respalda.

● Ninguno de los participantes había tramitado el documento, pero un alentador 67% estaría dispuesto a hacerlo si contara con la información necesaria.

Fomentar una cultura de prevención

La LVA no debe confundirse con la eutanasia, ya que ambas abordan aspectos distintos del final de la vida. Mientras que la eutanasia, no permitida en México, implica una acción para acelerar la muerte, la Voluntad Anticipada se centra en permitir una muerte natural, respaldada por cuidados paliativos que alivien el sufrimiento físico y emocional.

En la Ciudad de México, el avance en este derecho es notable: entre 2019 y 2023, más de 10 mil personas tramitaron este documento, según cifras del Colegio de Notarios. Este progreso resalta la importancia de extender su conocimiento a nivel nacional, para que más personas puedan ejercer su derecho a decidir con dignidad y prevenir cargas emocionales y económicas a sus seres queridos.

Un legado ético y humano

La discusión sobre el final de la vida nos enfrenta a complejos dilemas éticos en una sociedad donde la ciencia y la tecnología permiten prolongar no solo la vida, sino también el proceso de morir. La bioética juega un papel crucial al mediar entre perspectivas médicas, legales y filosóficas, asegurando que las decisiones en este ámbito respeten la dignidad humana.

El derecho a planificar el final de la vida no solo es una declaración de autonomía personal, sino también un acto de amor hacia nuestros seres queridos. Es una oportunidad para honrar la vida en todas sus etapas y reconocer que la muerte, como parte inevitable de nuestra existencia, merece ser abordada con respeto y humanidad.

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