Los manglares, además de su papel como viveros marinos, actúan como importantes almacenes de carbono azul, contribuyendo a mitigar el cambio climático. Un taller técnico organizado por Romero y Hannah Morrissette del Smithsonian Environmental Research Center reúne a diversas partes interesadas para compartir técnicas de medición del carbono azul en los manglares.
Descubriendo las Reservas de Carbono Azul en los Manglares de Panamá
(15/May/2024 – web) Panamá.- Los investigadores del Smithsonian colaboraron con las partes interesadas para compartir técnicas de contabilización del carbono de los manglares y conocer su importancia en la mitigación del cambio climático.
Tania Romero, directora del Laboratorio Collin del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI), lidera la investigación sobre el carbono azul en los manglares panameños. Estos ecosistemas, ubicados en la frontera entre la tierra y el mar, no solo son fundamentales como viveros para la vida marina y como fuente de alimento para las comunidades costeras, sino que también juegan un papel crucial como almacenes de carbono azul.
El carbono azul se refiere al carbono almacenado en ecosistemas marinos como los manglares. Estos ecosistemas, a través de la fotosíntesis, absorben dióxido de carbono de la atmósfera y lo almacenan en sus sedimentos, contribuyendo así a frenar el cambio climático. Los manglares tropicales pueden almacenar hasta 4 veces más carbono que sus homólogos terrestres, lo que los convierte en poderosos aliados en la lucha contra el calentamiento global.
Para compartir técnicas de medición del carbono azul y las mejores prácticas, Romero se asoció con Hannah Morrissette del Smithsonian Environmental Research Center (SERC). Juntas, organizaron un taller técnico financiado por The Pew Charitable Trusts, al que asistieron representantes de diversos sectores, desde el Ministerio de Ambiente de Panamá hasta grupos conservacionistas, turísticos, pesqueros e indígenas.
El taller no solo brindó una oportunidad para aprender sobre la importancia de los manglares y su papel en la mitigación del cambio climático, sino que también fomentó la colaboración y el intercambio de ideas entre los participantes. Susania Avila, estudiante de biología marina y miembro del Congreso General Guna, expresó su aprecio por la experiencia de aprendizaje, destacando cómo el concepto de carbono azul está estrechamente relacionado con la salud y estabilidad de los ecosistemas costeros.
El Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales promueve la comprensión de la naturaleza tropical y su importancia para el bienestar humano, capacitando a estudiantes para llevar a cabo investigaciones en los trópicos y fomentando la conservación de los ecosistemas tropicales.
El conocimiento sobre las reservas de carbono azul en los manglares de Panamá es fundamental para avanzar hacia un futuro más sostenible y resiliente frente al cambio climático.
















