La familia y el impacto social en el aprendizaje y rendimiento escolar en tiempos de Covid-19

La familia y el impacto social en el aprendizaje y rendimiento escolar en tiempos de Covid-19

“El núcleo familiar, en el cual no se vive la violencia doméstica, fortalece y proporciona a los niños y niñas un crecimiento y desarrollo de manera adecuada”, sostuvo la Licenciada Morales

(14/Oct/2020 – web) Panamá.- Las relaciones y la convivencia familiar, en la cual los infantes reciben amor y son aceptados por sus pares, surte un efecto enriquecedor en el desempeño escolar de los menores, explicó la Licenciada Yaira l. Morales, Trabajadora Social en el Programa Estimulación Precoz (PEP) del Instituto Panameño de Habilitación Especial (IPHE).

“El núcleo familiar, en el cual no se vive la violencia doméstica, fortalece y proporciona a los niños y niñas un crecimiento y desarrollo de manera adecuada”, sostuvo la Licenciada Morales

La Trabajadora Social del PEP, comentó que la falta de atención de los padres en los niños y niñas, sobre todo durante la educación primaria crea en ellos una desatención en los estudios, provocando que éstos (los infantes) no se sienten motivados en la escuela y por consiguiente su rendimiento es menor que el de los estudiantes que tienen el apoyo y atención de sus progenitores.

“El sistema familiar debe practicar valores fundamentales que son importantes y a la vez necesarios que se aprendan desde la niñez, porque tienen un efecto positivo por siempre, tal como lo son: el amor, el respeto, la honestidad, la autonomía de vida, la responsabilidad y el perdón, entre otros”, afirmó Yaira Morales.

Asimismo, reafirmó que el acompañamiento escolar de los padres hacia sus hijos con necesidades especiales, es un método positivo en donde sus tutores ayudan y participan en el proceso de escolaridad, ya que al final del recorrido los niños logran avances significativos en todas las áreas de aprendizajes y desarrollo.

La especialista apuntó que no se puede dejar de mencionar y valorar igualmente el acompañamiento en casa, en donde los padres adquieren o tienen conocimientos de la funcionalidad educativa y por ende se involucran de manera más activa en toda la gestión, que por supuesto impacta la vida de los menores dentro y fuera del ambiente escolar.

“En síntesis, puedo mencionar que la responsabilidad familiar en el ámbito educativo de los actores principales, en este caso los padres y las madres, deben tener características de compromiso, dedicación, perseverancia, y colaboración para que sus hijos sean hombres y mujeres de éxitos en una sociedad cambiante como lo es la del Siglo XXI”, destacó finalmente la Trabajadora Social del PEP, Licenciada Yaira Morales.

El Programa Estimulación Precoz (PEP) tiene una matrícula de 512 alumnos para este año 2020. De ellos, 206 pertenecen a la sede en Ancón y 306 a Centros Educativos Inclusivos.

Fuente/Foto: IPHE

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